"No siempre consumes por gusto. A veces consumes para apagar algo."
El consumo de alcohol, drogas, juego u otras conductas compulsivas muchas veces funciona como intento de calmar ansiedad, vacío, presión, enojo o malestar.
El trabajo clínico se enfoca en revisar el ciclo de consumo, los detonantes, el deseo, las recaídas y las herramientas necesarias para recuperar control.
Psicólogo clínico en Tijuana · +21 años de experiencia
Su trabajo integra Terapia Cognitivo Conductual, DBT, TREC, ACT, mindfulness y herramientas prácticas de regulación emocional y cambio conductual.
Psicología con filo: una forma directa, clínica y humana de hablar de salud mental sin autoayuda barata, sin adornos innecesarios y sin perder responsabilidad profesional.
Vamos a trabajar lo que te empuja por dentro y lo que te deja fácil el camino por fuera.
Consumo que ya empezó a traer consecuencias.
Intentos repetidos de dejarlo sin lograr sostenerlo.
Promesas de cambio que duran poco.
Craving o deseo intenso de consumir.
Recaídas después de periodos de control.
Consumo para calmar ansiedad, enojo, tristeza o vacío.
Familia cansada, confundida o sobreinvolucrada.
Pensamientos como "nomás hoy", "yo lo controlo".
El tratamiento es ambulatorio. En algunos casos puede requerirse valoración adicional o intervención familiar. Se trabaja con responsabilidad, sin juicios y con un plan claro.
A veces aparece como una forma repetida de regular ansiedad, estrés, enojo, tristeza, vacío o tensión. Puede verse en el consumo de alcohol o drogas, pero también en conductas como juego, apuestas, uso excesivo de internet, celular, redes sociales o gaming.
El punto clínico no es solo qué consumes o qué haces. También importa para qué lo usas, qué consecuencias está teniendo, cuánto control sientes que has perdido y qué pasa cuando intentas detenerlo.
Se trabaja en dos áreas: lo que te empuja por dentro y lo que te deja fácil el camino por fuera.
Pensamientos, emociones, impulsos, craving, diálogo interno y regulación emocional.
Rutina, horarios, hábitos, personas, lugares y accesibilidad.
Identificar detonantes, señales de alerta y plan de acción.
Aprender a responder diferente cuando sube el craving.
Definir qué hacer en momentos de riesgo.
Cuando es necesario, orientar a la familia para no rescatar ni reforzar el ciclo.
En la primera sesión revisamos el tipo de consumo, frecuencia, consecuencias, intentos previos de control, detonantes, contexto familiar y nivel de riesgo.
A partir de ahí se define si el tratamiento ambulatorio puede ser suficiente o si se requiere valoración adicional, intervención familiar o un nivel de atención más intensivo.
Personas con consumo problemático de alcohol o drogas.
Personas que han intentado dejarlo y vuelven a recaer.
Personas que consumen para regular ansiedad, enojo o tristeza.
Familias que necesitan orientación.
Hay riesgo médico, síndrome de abstinencia severo o desintoxicación necesaria.
Hay riesgo suicida, psicosis o violencia activa.
Hay consumo severo que requiere internamiento.
Si te identificaste con esta página, puedes hacer un test breve de orientación. No es diagnóstico y no reemplaza una valoración profesional, pero puede ayudarte a observar si hay señales de pérdida de control, consecuencias, intentos fallidos de parar o uso de una conducta para regular malestar.
Para revisar señales relacionadas con consumo, pérdida de control, consecuencias o dificultad para detenerse.
Hacer test de consumoPara revisar si una conducta repetitiva está ocupando demasiado espacio, generando consecuencias o funcionando como escape emocional.
Hacer test de juego o conducta compulsivaEstos tests son una orientación inicial, no constituyen diagnóstico ni sustituyen atención profesional.
Agenda la primera sesión o escríbenos para resolver cualquier duda.
Sí. Se trabaja en consulta psicológica presencial o en línea. En algunos casos puede requerirse valoración adicional o canalización a un nivel de atención más intensivo.
Sí. En adicciones, la familia puede necesitar orientación para dejar de rescatar, poner límites, responder mejor y no reforzar el ciclo de consumo.
No. Mientras antes se intervenga, más posibilidades hay de ordenar el problema antes de que siga escalando.
La recaída se analiza como parte del patrón: qué la detonó, qué señales se ignoraron, qué pensamientos aparecieron y qué ajustes deben hacerse en rutina, ambiente y regulación emocional.